LA ZONA ECOLÓGICA : "Boinas", Geoingeniería encubierta y ecología municipal.

La “farsa climática” se sigue desarrollando en aquellos puntos del planeta que han caído en las “garras” del especulador o que aún no lo han hecho, para desarrollar su poder disuasorio con nuevas “falsas banderas” ecológicas en donde la salud ciudadana queda en un “aparente” segundo plano, a fin de anteponer los intereses de la élite que enfrenta a contrincantes políticos.


Estos, luchan descarnadamente con sus opositores empeñados en acallar la voz y desnudar al impostor “verde” que se oculta detrás de líderes y formaciones políticas, mientras pecan de transgesores e irresponsables utilizando su “ecopolítica” con fines electorales en donde se transformarán cual camaleón preparado para obtener el mejor bocado. 

La política medioambiental pasa así a formar parte de un nuevo escenario de luchas entre quienes callan por intereses políticos y quienes son manipulados por las élites encargadas de adoctrinar en materia “verde” limpia y saludable, “ensuciando” el ambiente (metafórica y físicamente), a través de prácticas como la Geoingeniería (fumigaciones aéreas) y actuando a dos bandas.

Esta lucha utilizando la política medio ambiental, protagoniza los mejores momentos allí en donde ciertos movimientos políticos han sido instaurados e impulsados por estrategias relacionadas con especuladores como George Soros y su Fundación, a sabiendas de que el producto promete y ayuda a progresar paulatinamente a su élite, entre otras, embarcada en el proyecto de fichar por el candidato más “verde” que haga de cabeza de turco.

En el caso del Ayuntamiento de Madrid gobernado por Ahora Madrid, Manuela Carmena, resultaba ser una de las “presas” más fáciles para desarrollar todo tipo de políticas medio ambientales basadas en la especulación medio ambiental y el adoctrinamiento desde la psicosis de la contaminación, la salud y la “religión verde” impregnada de tantas dudas, entresijos e intereses creados, entre los que se encuentra la Geoingeniería (fumigaciones aéreas clansdestinas), oculta tras un velo no apto para ser descubierto ante la víctima.


Una vez más, se pone el énfasis en el uso de estas prácticas (Geoingeniería) y su relación con la “farsa climática” de la que se estarían sirviendo las élites vinculadas al mundo de la automoción, Farmacéutica, etc.

El foco que se pone principalmente en el tráfico rodado, obviando cualquier referencia a la contaminación proveniente del tráfico aéreo, revela la verdadera identidad de los impulsores de estas tácticas sibilinas y maquiavélicas con las que conseguir propósitos.

El papel que juegan los participantes en el “combate” nos redirigen de nuevo, a la Agenda 21 de la que ya se ha alertado y que figura como uno de los capítulos de otra mundial y globalizadora.

Es inevitable mirar al conglomerado formado por la industria automovilística, eléctrica y de los carburantes como un todo inmerso en la batalla en donde el vehículo que es un bien común del que no sólo depende la movilidad, sino el empleo, es utilizado de “gancho” con el que arrastrar y adoctrinar a la masa, creando el clima perfecto que a su vez, provoca que el “objetivo” se cumpla, creando desestabilización en momentos puntuales que conducen al caos como los que se deducen de las medidas adoptadas en materia de tráfico urbano estratégicamente “elegidas” para ser puestas en práctica, por ejemplo, en días no lectivos.





La batalla político-medio ambiental orientada a que el tráfico sea una de las “cabezas de turco” de la élite impulsora del transporte eléctrico, cae en el absurdo, pero con la salvedad de que los Medios de comunicación acompañan fielmente en este adoctrinamiento que limita a la opinión pública a no discernir entre la táctica utilizada con el fin y los medios empleados para crear la “religión” perfecta en torno a la cuestión del tráfico rodado.

LAS TRAVESÍAS; LA OTRA CARA DEL FRAUDE MEDIO AMBIENTAL.



Ante esta última cuestión, el ciudadano permanecerá absorto enfocando su atención en aquel punto al que es redirigido por campañas de adoctrinamiento y una buena dosis de psicosis colectiva, olvidando que existen multitud de núcleos urbanos, sobre todo rurales, en donde el tráfico rodado circula a escasos metros de los comedores de las viviendas situadas justo por donde discurren carreteras nacionales durante todos los días del año. 

Estas circunstancias no son recogidas por ninguna administración, organización medio ambiental, etc,  que se muestre interesada en la toxicidad en la que también se halla inmerso este ámbito poblacional igualmente expuesto a los mismos contaminantes y que, indudablemente tendrán su respuesta con la consiguiente “justificación” que vincula la contaminación a los grandes núcleos urbanos. 

El hecho de que exista una minoría de núcleos urbanos con travesías no justificaría la falta de atención e interés para con esta cuestión.














Madrid, Spain 28.04.15






Ejemplo gráfico que recoge una escena de bruma tóxica al atardecer en zona no urbana localizada sobre una cadena montañosa en España. Dicha escena coincide con el desarrollo de prácticas de Geoingeniería (fumigaciones aéreas) puestas en práctica en el mismo escenario e "in situ" el 31.12.16.


El uso de la Geoingeniería orientada a desarrollar la manipulación climática, encuentra en las políticas “verdes” que fomentan el uso de la energía renovable, un gran filón, tanto si es utilizada con fines estratégicos que favorezcan su implantación, como si de lo que se trata es de controlar el “negocio”.
La escasez de luz en zonas en las que la nubosidad es persistente y abundante y, en donde las fumigaciones aéreas han cubierto el espacio aéreo con un velo azul metálico, dan lugar a que mentes brillantes orientadas por las élites que controlan el buen desarrollo de la “Farsa climática”, ofrezcan al mundo novedosas formas de contrarrestar las deficiencias, como las presentadas en Alemania. 

Geoingeniería en Harz, Alemania, 16.03.17.













Las alusiones a la contaminación química y a sus efectos sobre la salud, a nivel de prensa, siguen obviando, el papel que juegan en este asunto las emisiones procedentes de la aviación, tanto las legalmente emitidas como las ilegalmente proyectadas a través de la geoingeniería encubierta.  

 

La controversia y los resultados de las normas aplicadas al tráfico en Madrid, España, son una muestra más de como la agenda encubierta de la élite impulsora de la política “verde”, permanece de testigo mudo, ante acontecimientos y reacciones inesperadas como las que dieron lugar a estos hechos en la capital española en agosto de 2017, mientras comparte laboratorio “climático” con Barcelona. 


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