LA ZONA PÚBLICA : …Y si llamamos al Flautista?

Para despertar a la Bestia dormida, normalmente no ha hecho falta, a lo largo de la historia, más que un leve impulso liderado por otra “Bestia” mansa o salvaje. Cuando la Bestia dormida ha sido una “masa” enfurecida, los disturbios son apagados por la fuerza bruta de la otra “Bestia” gubernamental con poderes soberanos o no. Pero que, en la mayoría de los casos, han salido del consenso y la decisión de los súbditos que ahora yacen en el asfalto de las ciudades violentadas por Porras eléctricas y policías a sueldo de la Bestia.


El consciente colectivo, lleva implícito el que, siempre habrá una Bestia que haga buena a la anterior, y viceversa. Pero, el consciente colectivo, también es consciente, a veces, de que por muchas Bestias que ostenten el poder, siempre quedarán vestigios del veneno de la anterior.

El detalle más escabroso que oculta la historia es, el incontrolable poder del que la Gran Bestia ha gozado siempre para controlar el Mundo y sus Gobiernos. 

La Gran Bestia se hace llamar de mil formas con mil Siglas que esconden precisamente el poder que les ha sido otorgado. El poder para aniquilar, manipular, convertir, desarmar, atemorizar, embaucar a... sus súbditos.

Los súbditos de la Gran Bestia no son los ciudadanos que elevan al poder a otras tantas Bestias, sino esas otras Bestias que colocan a la ciudadanía a los pies de los caballos por la decisión unánime de la Gran Bestia que todo lo controla.

La Gran Bestia ha sido siempre catalogada de Imperialista, precisamente por su afán de poder y de control Mundial. Pero, el verdadero control siempre provenía, y sigue haciéndolo, de esa otra Bestia que rige el estado de Salud de sus Bancos.

La Gran Bestia controla el estado de salud de sus grandes empresas Bancarias, Farmacéuticas o Armamentísticas, que son las que realmente controlarán, guiadas por ellos, a la confundida humanidad.


El mayor error de la confundida comunidad, no es equivocarse de líder político, sino permanecer fiel a su estrategia del miedo. 
El mayor error de la asustada Plebe, no está en la elección del color de la ideología de sus líderes, sino el del limbo en el que les hace caer la variedad multicolor. Un limbo que les impide ver lo que hay detrás, porque no les está permitido pensar para descubrirlo. No les está permitido analizarlo, siquiera.

La Bestia que más cerca tienen y les “gobierna”, puede ser cómplice, a veces, de los oscuros planes de la Gran Bestia. Y así, gobernar más a gusto, manteniendo a sus súbditos bajo el yugo de esa absurda y eufórica ilusión que hace aclamar al líder.

No son el color, ni la ideología de esos gobernantes, los que llevarán a esos súbditos ciudadanos apacentados y aborregados al redil de la felicidad. Será la Gran Bestia con sus hilos la que confecciona las trampas mortales en forma de guerras cruentas y pandemias.

Las políticas de ensayo, - y las que no lo son-, regirán el destino de pequeños y grandes Reinos aglutinados o no en Comunidades más o menos propicias para sus experimentos.

El cambio en sus políticas no les librará de Leyes dictadas a favor de la Gran Bestia, por mucho que sus ciudadanos griten, se movilicen o manifiesten. El futuro está marcado por esa gran garra.

¿El mayor engaño?. El mayor engaño vendría de parte de esos líderes que enarbolarán con sus convincentes argumentos, la bandera del gran futuro incierto. Porque, a sabiendas de cuál es el verdadero “juego” y sus reglas de vida o muerte, ocultan, al igual que han hecho sus oponentes, toda la verdad; La Gran Verdad. 

De ahí, que muchos nos planteemos en si llamar al “Flautista” o no. La ciudad de Hamelin fue un cáos, al igual que las nuestras cuando gritan y protestan por sus políticas destructoras y sus políticos no menos cómplices.

De ahí, que muchos quieran un Flautista que los saque de atolladeros de terror y desconcierto, aunque eso conlleve independizarse de sus países.

Quizás la raíz de ese deseo de independencia se deba a ese otro deseo de dejar de ser marioneta de la Bestia. 
Pero, ¿estaríamos a salvo de la Bestia siendo independientes?. ¿Nos conduciría ese Flautista anónimo al otro lado donde predomina la luz?.

Lo estuviésemos o no, la cuestión es que, es legítimo el querer defenderse de cualquier Bestia que pueda infringir daño. Y nadie debe privarnos de esa libertad. Ni siquiera los guardianes de la Bestia. Esos que acusan y señalan a la débil masa con el dedo inquisidor, presentándola como la verdadera Bestia y fuente del mal.

El silencio ha sido el principal aliado de las políticas que han desarrollado a nivel internacional políticos como José Luís Rodríguez Zapatero o José María Aznar.

La Garra del Nuevo Orden Mundial que aboca al "desorden mundial" realmente, no ha figurado en ninguna Campaña electoral, porque ha formado parte siempre de ese "trato" oscuro con la élite internacional que ha movido los hilos.

La corrupción ha sido el detonante de abismos como los que vive Grecia. A ese abismo la arrastró el falseo de los datos del déficit por parte de su gobierno, entre otras, que mantuvo a la opinión pública ajena al oscuro trasfondo, aparentemente provocado por la corrupción. Pero, ¿fue esa corrupción promovida y orquestada por la batuta de la élite sedienta por controlar Europa?.

Opciones como "Podemos", suscitan el miedo y la esperanza. El miedo a perder el privilegio de poder contar con la Santa corrupción. Y el miedo a equivocarse y tener que reconocer otro error más por el que algunos ciudadanos creerán tener que flagelarse, cuando no lo hicieron bajo otra bandera. Pero ninguna opción política que gobierne, podrá ejercer un poder mayor que el de la Gran Bestia, si no se alía con ella.

Cuando la Gran Bestia Imperialista se ha visto noqueada y contrariada, ha recurrido siempre a la misma táctica; la de acorralar económicamente a sus ovejas más "descarriadas".

La opción final, por tanto, sería ver correr esa esperanza líquida sin permitir que se solidifique.
















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