LA ZONA DE LOS NOMBRES : Luís Gonzalo Segura

El teniente Luis Gonzalo Segura de Oro-Pulido, autor del polémico libro Un paso al frente, era arrestado el viernes 18 de julio de 2014, y conducido a la prisión militar de Colmenar Viejo, donde cumpliría dos meses de arresto y pérdida de destino por dos faltas graves, según El País y confirmaban a El Huffington Post fuentes del entorno del militar.



Segura era consciente de que este momento acabaría llegando desde que publicó su libro, en el que denunciaba un funcionamiento de las Fuerzas Armadas plagado de malas prácticas.

El Ejército es, según lo describe, una organización de castas en la que los altos mandos viven como semidioses con todos los privilegios del mundo, se gastan el dinero público o el destinado a la comida de la tropa como les viene en gana y utilizan los coches y helicópteros oficiales para su uso privado mientras se sirven de los soldados como chóferes. Segura describe una especie de mundo paralelo lleno de abusos, desvíos de dinero público, corrupción y acosos sexuales y laborales.

Ahora, y después de que la obra se haya convertido en una de las más vendidas de España, el teniente ha sido arrestado no por el contenido de la novela, sino por las declaraciones y entrevistas realizadas con motivo de la presentación.

El expediente, según desvela El País, recoge frases publicadas en varios medios digitales en las que Segura afirma que “el acoso laboral en el Ejército es una herramienta del mando, no un delito”, que en los cuarteles se dan “comportamientos seudomafiosos”, que “la justicia militar no es nada independiente” o que “con dinero público se pagan privilegios, clubes militares para que los oficiales jueguen al golf, hagan equitación o tengan piscina climatizada."


Jaime Domínguez Buj

El jefe del Estado Mayor del Ejército, general Jaime Domínguez Buj, que firmaba la sanción, consideraba que estas declaraciones incurrían en dos tipos disciplinarios: “Hacer manifestaciones contrarias a la disciplina, realizarlas a través de los medios de comunicación social” y “emitir expresiones contrarias, actos irrespetuosos o adoptar actitud de menosprecio contra mandos y autoridades militares”.



Fuentes cercanas al teniente Segura expresaban su preocupación porque el militar inició una huelga de hambre y, aseguraban, en el centro de Colmenar Viejo donde tendría que cumplir la sanción no había equipo médico adecuado. "Le han sancionado, entre otras cosas y según dice textualmente el documento, por hablar del libro en horas de café, dado que un capitán se lo prohibió", afirmaban.

Aseguraban, además, que Segura tiene abierto un expediente gubernativo que terminará "posiblemente con su expulsión de las Fuerzas Armadas".

En una entrevista en este diario, Segura afirmaba en el mes de mayo que el Ejército, "de manera íntegra, está carcomido, podrido". "El Ejército es una sociedad feudal: los soldados son chusma para los altos mandos", afirmaba.



Además, el teniente subrayaba que había presentado varias denuncias sin que nadie le hiciese caso. "Es como pegarte contra un muro. Como querer traspasarlo. Porque el fiscal no te hace caso, el juez no ve ningún delito por ningún lado. En una de las denuncias, planteo: 'Mire, que tengo un disco duro con información'. Pues el juez y el fiscal cerraron el caso sin pedirme el disco duro".

Militares consultados por El Huffington Post aseguraban que, por su contenido, Un paso al frente es una especie de libro prohibido dentro de los cuarteles y afirmaban que pueden "dar fe" de que lo que se cuenta en sus páginas es cierto.



















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