MEMORIAS DE UN PUEBLO : Crónicas Falangistas


La Falange de Villalba del Alcor en la provincia de Huelva, contaba con 598 afiliados, desenvolviendose económicamente con bastante holgura, según se desprende de los comunicados de Prensa y los datos que por aquel tiempo aportaba esta Organización durante 1938.


Constantemente, se atendía a los Camaradas del Frente  con innumerables regalos en metálico, de 31 pesetas con 50 céntimos por cada Camarada, junto a obsequios como carne, dulces, tabaco, etc.

En todos esos envíos a los que se encontraban luchando en los Campos de Combate de la Revolución Nacionalsindicalista "correspondía el pueblo de Villaba con verdadera esplendidez", algo que comunicaba con gran satisfacción su Jefe Local que también hacía las veces de Jefe Comarcal de la Organización.

Los Comedores Sociales, estaban instalados en la Calle Calvo Sotelo, donde "se observaba una organización admirable," según las crónicas. 



Diariamente acudían a dichos comedores, entre niños y ancianos, unas ochenta y dos personas, a las que se servía una "comida abundante y muy variada". El importe de lo que se recaudaba para los comedores era de mil doscientas pesetas mensuales, producto de las suscripciones a la Ficha Azul. El local lo cedió gratuitamente, Fernando Peñaun vecino de Manzanilla, pueblo también vecino. 

Los Comedores se inauguraron el 30 de octubre de 1937. Antes de dicha inauguración, las Camaradas de la Sección Femenina eran las encargadas de suministrar leche y otros alimentos a los ancianos pobres y a los niños desvalidos.

La Falange bautizó cuatro niños, según las crónicas de 1938, uno de padres “Rojos” y otros “pobres de solemnidad”, siendo los padrinos de dos de los "nuevos cristianos", tal como lo describen las mismas, el Jefe Local y la Jefe de la Sección Femenina; de otro el Comandante Militar y la Camarada secretaria, y del otro el Secretario Local y la Delegada de Costura. 

El Cuartel de Milicias de Falange Española Tradicionalista y de las Jons también se hallaba instalado en la Calle Calvo Sotelo. Era amplio y en el mismo, se encontraban las dependencias necesarias para la Organización.


Desfile en Nerva del 18 de julio de 1937, Museo Minero de Ríotinto.

En el Libro de Registro de la Sección Femenina, figuraban como Afiliadas 106 Camaradas. Tenían su Cuartel en la Plaza de España, cedido gratuitamente por el propietario, Camarada Francisco Pinto, vecino de La Palma del Condado.


Calle de Francisco Alcalá, antigua Calvo Sotelo de Villalba del Alcor

En dicho Cuartel, a parte de las Oficinas Administrativas, se encontraba instalado el Obrador de Costura, donde con gran actividad y con la "alegría propia de la Falange", confeccionaban prendas de vestir, tanto para los soldados como para los niños pobres y uniformes para los Cadetes y Flechas de la Localidad.

El cumplimiento del deber y el observar la más rígida disciplina era el lema de aquellas Camaradas de Villalba del Alcor, según declaraba Falange en sus crónicas.

Entre ellas fueron expedidas once solicitudes para prestar servicio en Frente y Hospitales. Ellas eran las encargadas de llevar a cabo cuantas cuestiones se realizaran en el pueblo, "siempre con éxito".

Entre otras cuestiones, Falange describía como un esfuerzo importante a tener en cuenta por su Organización en Villalba, para con los Camaradas del Frente, en la que se recaudaron doscientas Gallinas, varias cajas de latas de conserva, otras tantas de carne de Membrillo, pasas y chocolate, prendas de vestir y efectivo en metálico, sumando un total de 500 pesetas con 50 céntimos por cada Camarada.

Otra cuestión importante también reseñada, era la que se hizo con motivo de la liberación de Málaga, enviándose a la Capital gran cantidad  de patatas, garbanzos, gallinas, conservas y Chacina.

Diariamente las Camaradas de Villalba del Alcor compartían sus servicios con la asistencia a los Comedores de Auxilio Social, por turnos.  


La Sección Femenina de Falange editó una de estas revistas femeninas. LA VERDAD

La Sección Femenina confeccionó por su cuenta un Guión para la Cuarta Bandera de Huelva, Nuestra Señora del Carmen que se exhibió en un escaparate de la capital onubense, siendo la Camarada Ana Galán Daza la Directora del mismo, bordando la parte del escudo de la Virgen del Carmen y donando el Tisú de Oro que llevaba. 

El escudo de Falange con la inscripción de 4ª Bandera  de Huelva, fue hecho por la Camarada Delegada de Flechas Dolores Martín Sánchez

La Central Nacional Sindicalista de Villalba del Alcor se encontraba en periodo de organización en 1938 contando con un gran número de Afiliados. 

Una de las labores más importantes realizadas por la Falange de Villalba "demostrativa del afán que esta localidad sentía por el campo" fue la administración durante los meses de febrero de 1937 a enero de 1938 de una finca que desde hacía años se encontraba completamente abandonada por su dueña, Pilar Díaz Rañón  a la que sorprendió el Alzamiento en Madrid con sus familiares y que gracias a la Falange, fue recuperada.

La Falange voluntariosa "removió aquellas tierras descuidadas y recuperó unos viñedos abandonados, junto con un Olivar y un Pinar, también abandonados".

Esta operación de la Falange "fue conocida y alabada en toda la Provincia como magnífico ejemplo de la voluntad de sus mandos".


La Sección Femenina de Huelva antes de un partido en 1950 FAB

Los beneficios obtenidos de dicha Finca se calcularon en 150.000 pesetas. Así mismo, la Falange se vanaglorió de haber ofrecido en aquella recuperación bastantes puestos de trabajo para la clase Obrera. 

La Organización Juvenil estaba compuesta por 80 Cadetes y 130 entre Flechas y Pelayos. Poseía banda de 9 Cornetas y 7 Tambores. La Falange era la encargada de uniformarlos a todos.

La Organización Juvenil se fundó en agosto de 1936 con sesenta niños a la que Falange Local suministró todos los medios. Poseían Banderas Nacionales, Fusiles con Bayoneta de Aluminio y Cascos.

Los Cadetes hacían Instrucción diariamente y los Flechas cuatro veces a la semana bajo la dirección del jefe y maestro nacional Manuel de las Heras y García de la Mata y del Comandante Militar del pueblo Diego Almansa Hernández.

La Falange estaba compuesta por:

Jefe Local a cargo de Frenando del Toro Mora
Secretario, José Mestre Domínguez.
Tesorero, Francisco Garrido López.
Jefe de Milicias, Manuel del Toro Castizo.
Subjefe de Milicias, José Medina Reina.
Delegado de Prensa y Propaganda, Justicia y Derecho, Fernando Zambrano Ruíz.
Delegado local de C.N.S. Celedonio del Toro Duque.

A cargo de la Sección Femenina se encontraban:

Jefa local, Manuela Zambrano Benitez.
Secretaria, Luisa García Ruíz.
Tesorera, Dolores Escobar López.
Delegada de Costura, Manuela Medina Reina.
Delegada de Auxilio Social, Francisca Garrido Benitez.

Según la descripción que la Prensa hacía en aquellos años de Villalba, se presentaba como "un pueblo limpio de calles urbanizadas, simpático al visitante al poco de permanecer en él. Su Plaza pública se encontraba rodeada de hermosos jardines con una ancha Fuente en el centro, sus calles casi todas asfaltadas con anchas aceras y obras de Alcantarillado".

La vida del pueblo se describe basada en "el cultivo de la Vid, Cereales y Aceite. Un amplio termino Municipal cuidadosamente cultivado. La propiedad muy repartida, recolectando al año unos diez mil Bocoyes de Vino".

Se detallan unos beneficios en la localidad de carácter benéfico para la Falange tras el Alzamiento de 12.947 pesetas con 40 céntimos. Para el Aguinaldo del Soldado del Año 1936 en metálico 5.200 pesetas con 80 céntimos y en especie seis Bocoyes de Vino. En Oro, 1.500 gramos. 


Juramento de una 'flecha' el día de paso a la Sección Femenina el día de Sta. Teresa. Monasterio de la Rábida. 15 de Octubre de 1939. AHPH. Colección fotográfica de la Sección Femenina, signatura F-014_0001.

Para socorrer a las viudas pobres, 2.483 pesetas con 60 céntimos. Para las Batidas a la Sierra 2.240 pesetas. Para socorrer a las familias de los Combatientes en 1936, 1.826 pesetas. Para Aguinaldo del Soldado 1937, 3.956 pesetas.

Durante lo que denominan el "Dominio Rojo", se producen destrozos en la Iglesia Parroquial y el Convento de las Carmelitas. El Tesoro artístico que se contempla en dichos Templos "destruido por el fuego y el hacha", según se describe, se valoraba en cuatro millones de pesetas. Entre las Obras figuraba un San Francisco de Zurbarán valorado en 80.000 pesetas y un cuadro de la Magdalena de la escuela Flamenca valorado en 60.000 en la Expo Iberoamericana de Sevilla

Otra obra destruida fue una imagen de Santa Águeda, Patrona del pueblo así como valiosos vestuarios y los Archivos con sesenta Tomos de los Papas  y quinientos de asuntos de la Iglesia de gran valor. La Patrona fue reconstruida por un escultor sevillano y su presupuesto fue costeado a suscripción popular.

A la llegada de esta nueva imagen al pueblo, se refieren grandes fiestas en el mismo. Así mismo se detalla una Donación de una imagen de la Virgen de los Dolores al pueblo regalo de Josefa Rodríguez Lozano y otra de la Virgen del Carmen regalo de los Señores Espina.

Después del Alzamiento Nacional, una Gestora se hizo cargo del Ayuntamiento que encontró la Caja de Fondos Municipales con numerosas deudas contraídas con los empleados de dicho Consistorio a los que se les adeudaba  varias mensualidades. La Gestora, según se refiere, se encarga de saldar las deudas pagando al Banco de Crédito Local 38.000 pesetas tras lo que aparecía un remanente de 22.000 pesetas.



Se realizan las obras de Alcantarillado de la calle General SanJurgo en la que se invierte 10.000 pesetas, así como el acceso de carretera desde el pueblo a la Estación de tren por un importe de 3.000 pesetas. 

Las obras del Matadero de Cerdos tuvieron un importe, según estas Crónicas, de 2.000 pesetas. Se proyecta el acerado y Alcantarillado de las Calles que quedan por arreglar que según se describe, son pocas, pero lo cierto es que se trató de calles céntricas.

El Ayuntamiento, según describía Falange, contaba con las siguientes propiedades: la Casa Ayuntamiento, dos edificios para escuela de niños y un Grupo escolar Graduado en cuatro escuelas, Casa Cuartel de la Guardia Civil, Plaza de Abastos. 

También se describe un servicio de explotación de aguas consistente en encauzar el agua desde la Sierra por un importe de 300.000 pesetas que así mismo describe como potable. 

Lo que denominan Gestora Local en aquel Ayuntamiento, estaba compuesto por dos miembros; Francisco Garrido López y Manuel del Toro Castizo.







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