LA ZONA REAL : El Rey que no amaba a sus hijos

Albert Solà Jiménez saltó a la palestra cuando él y la belga Ingrid Sartiau hicieron pública su demanda de paternidad contra el rey Juan Carlos, que finalmente fue desestimada por un juez aferrándose a la figura de la “inviolabilidad” que ampara al monarca en la Constitución. Ahora no se oculta y ha decidido dedicarse a la política. 



El partido Plataforma per Catalunya ha confiado en Solà para su campaña. En un comunicado oficial anuncia su ‘fichaje’ y defiende cada uno de los puntos de su demanda contra el Rey: “Si Albert demuestra que es hijo suyo, sería el primogénito y por tanto el heredero a la Corona según las leyes de sucesión”, afirman.

Plataforma per Catalunya (PxC) es la segunda fuerza política en Vic, la ciudad catalana que, desde el pleno, manifestó su intención de prohibir el empadronamiento en el municipio de los inmigrantes en situación irregular. Aunque finalmente tuvieron que agachar la cabeza y acatar la orden del Ejecutivo, desde el consistorio hicieron público el desacuerdo con esta medida.



Han sido numerosas las declaraciones públicas de Josep Anglada, líder del partido, que han servido para que muchos medios calificaran a su formación como extrema derecha. “Seguiremos luchando porque esto no es una lucha cualquiera, es la lucha de Cristo. Y Cristo es nuestro comandante y amigo”. Ya han pasado más de 25 años desde que Anglada pronunciase estas palabras, cuando todavía organizaba viajes al Valle de los Caídos.


Albert Solá y la belga Ingrid Sartiau, TijuanaHOY – Noticias

Ha sido el propio partido de Anglada el que ha declarado que muchas fuerzas políticas “se han acercado a Albert Solà pero que únicamente PxC cumple sus expectativas, un partido con sentido común, que mira por la gente de casa y dice verdades como puños, aunque a veces molestan”.



Anglada, líder del nuevo destino de Solà, fue juzgado y condenado en 2008 y 2009 por diferentes desencuentros en la vía pública. En la primera tuvo que pagar 150 euros por propinar un puñetazo a un joven en una discoteca. La segunda vez fue condenado a pagar 450 euros de multa por agredir a un grupo de jóvenes independentistas. En 2011 fue absuelto por el juzgado penal de Manresa después de que se le acusase de distribuir panfletos xenófobos.

Ingrid Sartiau y Albert Solà Jiménez. Foto: Tura Soler

Albert Solà, de 56 años y residente en Gerona, intenta desde los años 90 que Don Juan Carlos le reconozca como uno más de sus hijos. Tal y como cuenta el propio Solà, el que por aquel entonces era el príncipe Juan Carlos hizo un viaje desde la academia militar de Zaragoza, donde se encontraba estudiando, a Barcelona

Allí habría conocido a María Bach Ramón, hija de unos conocidos banqueros. Según explicó el propio Solà a Vanitatis, unas enfermeras de la Maternidad de Barcelona arrebataron el niño a María Bach y lo llevaron a Ibiza, isla en la que estuvo hasta 1961 para regresar a la ciudad condal tres años después.

Solà, después de varios años investigando su pasado, descubrió unos documentes en los que aparecía la expresión “chupete verde”, una acotación que, según los historiadores, servía para referirse a los niños con sangre real.

El catalán interpuso una demanda por paternidad. Sin embargo, las titulares de los juzgados de Primera Instancia número 19 de Madrid, María Isabel Ferrer-Sama, y número 90, Milagros Aparicio, acordaron la inadmisión a trámite de dicha demanda estableciendo que “la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”.



El Juzgado de Primera Instancia número 34 de Madrid dictó un auto en el que inadmite a trámite la segunda demanda de paternidad interpuesta por Alberto Solá Jiménez contra el Rey Juan Carlos apelando de nuevo a la figura de la “inviolabilidad”. Ya anteriormente, ocurrió algo similar, cuando el propio Solá e Ingrid Jeanne interpusieron sendas demandas con idénticas pretensiones y resultado. 

Alberto Solá volvió a intentarlo. Contrató los servicios de un nuevo abogado que redactó por segunda vez una demanda, presentada en los juzgados, a la que tuvo acceso Vanitatis. En esta ocasión se aportaban nuevas pruebas que tenían por objeto evidenciar la filiación (entre ellas dos cartas firmadas por la Casa del Rey) y se incluía también en la reclamación a la madre biológica con la intención de esquivar el concepto de la inviolabilidad. 

En el caso de que el juez lo invocase de nuevo, el demandante solicitaba en el documento la exhumación del cadáver de Don Juan, padre del Monarca, por ser el familiar más cercano en línea ascendente, con objeto de que se realizasen las pruebas de ADN pertinentes.



Sin embargo, la segunda demanda corrió la misma suerte que la primera. El auto del juzgado número 34 de Madrid, al que también tuvo acceso este portal, archiva la causa “en vista de lo que dispone el art. 56.3 de la Constitución, que establece: La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”. 

A lo largo de siete folios, el magistrado justifica la inexistencia de irresponsabilidad política del Jefe del Estado en la tradición de los textos constitucionales de todos los regímenes democráticos actuales, “bien correspondan a regímenes políticos monárquicos o republicanos”, y asegura, algo que ha generado siempre debate incluso entre catedráticos de Derecho, que “está al margen de cualquier acción que se dirija contra su persona, incluidas las que se ejerciten ante la jurisdicción civil, como es la que tiene por objeto la reclamación de la paternidad”.

Alberto Solá y Josep Anglada

Por último, el juzgador hace referencia a la jurisprudencia dictada por el Tribunal Constitucional y a las dos demandas anteriores presentadas por Alberto Solá e Ingrid Jeanne, derivadas a los juzgados número 19 y 90 de Madrid respectivamente, procesos en los que se dispuso la inadmisión a trámite por idénticos fundamentos de derecho. 



A pesar de que la supuesta madre biológica, Anna María Bach Ramón, también era demandada en esta ocasión, el juez desestima la demanda en su integridad, puesto que “el actor formula con carácter conjunto e indisociable” la reclamación de “filiación paterna y materna” y la “falta de responsabilidad del Monarca indica la imposibilidad de ejecutar conjuntamente la acción de filiación”.

Vanitatis contactó con Alberto Solá Jiménez, quien tenía un plazo de 20 días para presentar en el juzgado un recurso de apelación. “Lo haré, porque mi intención esta vez es llegar a Estrasburgo. Por eso estoy contento con el auto, porque yo quiero que la demanda llegue al tribunal europeo lo antes posible”, declaró. Solá cuenta con el apoyo explícito del Partido Político en el que milita, Plataforma Per Catalunya, presidido por Josep Anglada, que financiará todos los gatos del litigio judicial.



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1 comentario:

  1. RESISTENCIA ANTIESPAÑOLA14 de enero de 2015, 8:39

    La Resistencia Antiespañola es una organización política revolucionaria que lucha por la Independencia de todos los pueblos ocupados por el estado español,y está compuesta por todo tipo de personas de esos pueblos : vascos, galegos, catalanes, leoneses, canarios,etc. Todo el que lucha por la libertad de los pueblos ocupados por el fascismo imperialista español tiene cabida en la Resistencia.

    La Resistencia seguirá luchando por la libertad de los pueblos y naciones ocupados por el estado fascista español. Seguiremos luchando por el derecho a la libertad y la INDEPENDENCIA de los heróicos pueblos Catalán,Vasco,Galego,Canario,Leonés,etc. Todos los pueblos que luchan por la libertad contra el sometimiento de siglos por parte de la minoria imperialista españolista,tienen el derecho a conseguirlo y esa es nuestra motivación,ayudar a los pueblos a alcanzar su libertad mediante la INDEPENDENCIA.

    Adelante, Pueblos , no os rindáis, seguid la lucha por las libertades !!
    Viva la libertad de los pueblos que luchan por su libertad frente al ocupante español !!!

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