LA ZONA PÚBLICA : Enfermedad profesional


El Art. 116 de Texto Refundido de la Ley General de Seguridad Social, RD 1/1994 de 20 junio, establece el concepto de enfermedad profesional.

Se entenderá por enfermedad profesional "la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifiquen en el cuadro que se apruebe por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta Ley, y que esté provocada por la acción de los elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional"



La definición viene a decir que existe un cuadro de Enfermedades Profesionales, aprobado por Real Decreto, que contiene los agentes productores de enfermedad profesional desde el punto de vista legal y las actividades en las cuales se utilizan esos agentes y para las cuales se considera Enfermedad profesional.

En tales disposiciones legales se establecerá el procedimiento que haya de observarse para la inclusión en dicho cuadro de nuevas enfermedades profesionales que se estime deban ser incorporadas al mismo. Dicho procedimiento comprenderá, en todo caso, como trámite preceptivo, el informe del Ministerio de Sanidad y Consumo.

ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE ENFERMEDAD PROFESIONAL

Igualmente que en el caso del accidente de trabajo, y con los mismos matices, de la definición legal de Enfermedad Profesional se extraen una serie de requisitos, que incluyen la demostración de una doble relación de causalidad: entre el elemento enfermante y la enfermedad (el agente debe ser productor de esa enfermedad profesional) y entre el trabajo y el elemento enfermante (en la actividad laboral se demuestra exposición a ese agente concreto). 

Dichos requisitos se ilustran en el ejemplo que se muestra a continuación en relación a la Enfermedad Profesional de la Asbestosis.

Trabajo por cuenta ajena
Elemento enfermante o causa de la enfermedad presente en el trabajo
Alteración de la salud
Relación de causalidad entre el elemento enfermante y la enfermedad
Relación de causalidad entre el trabajo y el elemento enfermante.


CARACTERÍSTICAS DE LA ENFERMEDAD PROFESIONAL

Las condiciones que han de reunirse en una enfermedad para poder considerarla como profesional son las siguientes:

- Presentar síntomas cuya agrupación constituya un síndrome clínico bien caracterizado y observable en todos los trabajadores que realizan los mismos trabajos y manipulaciones.

- Demostrarse claramente la causa productora del síndrome clínico, como por ejemplo la toxicidad del material de trabajo y la actitud de esfuerzo necesario para el ejercicio de una profesión.

- La posibilidad de reproducir experimentalmente dichas enfermedades, como consecuencia de lo anterior.

- Existencia en el organismo de un cuerpo extraño (tóxicos diversos, cuerpos inertes), o demostrar que el esfuerzo o actitud origen de la enfermedad son necesarios para el ejercicio de una profesión.

- Riesgo específico para el trabajador derivado del ejercicio de la profesión. La causa de la Enfermedad está tan íntimamente unida con el ejercicio de una profesión que bastan las manifestaciones patológicas de la enfermedad para obtener una inmediata presunción de su origen.

- Evolución y desarrollo lento y progresivo

- Dificultad para establecer el momento concreto de su producción

-Incompatibilidad con el trabajo una vez establecida la enfermedad.

EL CUADRO DE ENFERMEDADES PROFESIONALES

El cuadro de Enfermedades Profesionales vigente viene recogido y aprobado por RD 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro -BOE del 19 de diciembre de 2006- (Enlace al PDF)

Este cuadro viene a sustituir al anterior cuadro del año 1978 -R.D. 1995/78 de 12 de mayo- (Enlace al PDF), que había quedado obsoleto frente a la aparición de nuevos tipos de en enfermedad ligadas a los cambios tecnológicos y de la organización del trabajo en tanto en cuanto se han detectado cambios importantes que han modificado el patrón patológico laboral de la sociedad trabajadora (influenciado por la globalización, el uso creciente de tecnologías de la información, incremento de PYMES, importancia creciente del sector servicios, alto ritmo de trabajo, requerimientos tecnológicos en prácticamente todos los puestos de trabajo, riesgos emergentes, etc. 




Factores ligados a estos cambios como la eclosión de enfermedades osteomusculares y los avances del conocimiento del cáncer profesional requerían alternativas de actualización en el abordaje de las Enfermedades Profesionales.

El cuadro de Enfermedades Profesionales realiza una clasificación atendiendo a criterio causal o etiológico. 

En la tabla se comparan los grupos de la nueva y anterior lista de Enfermedades profesionales. En lo que se refiere a los grandes grupos de Enfermedades Profesionales la nueva lista mantiene el esquema general de la lista de 1978, esquema que refleja la estructura tanto de la Recomendación de la OIT de 2002 como de la Recomendación de la Comisión Europea de 2003

Se reordenan los grandes grupos y se introduce un grupo específico para el Cáncer ocupacional lo que permitirá identificar mejor este problema desde el punto de vista de la epidemiología de la Enfermedad Profesional.

CUADRO DE ENFERMEDADES PROFESIONALES





De la definición legal de Enfermedad Profesional se deduce que para que haya enfermedad profesional se requiere que la enfermedad esté en el cuadro, que haya habido exposición a uno de los agentes causantes contemplados en el cuadro y que la persona que la padece desempeñe su actividad en una de las ocupaciones que también señala y recoge el cuadro. Sin embargo, el propio cuadro puede atenuar, hasta hacerla incluso desaparecer, la necesidad de uno u otro de los requisitos. 

Podemos poner algunos ejemplos: dentro del grupo 1 (enfermedades profesionales causadas por agentes químicos) siguientes) dice: «Plomo y sus compuestos. Extracción, tratamiento, preparación y empleo de plomo, sus minerales, sus aleaciones, sus combinaciones y de todos los productos que lo contengan y especialmente:...» 

A eso sigue un listado de trabajos o actividades que pueden producir exposición al plomo. Del texto parece que se puede deducir que cabe considerar como profesional cualquier enfermedad producida por exposición al plomo o sus compuestos, con independencia de la ocupación concreta de la persona afectada, ya que la palabra «especialmente» que antecede el listado de actividades concretas no significa exclusión de las actividades no citadas. 



Distinto es el caso del mismo grupo 1 y agente Metales, que se refiere escuetamente al "Niquel y sus compuestos" y a un listado cerrado de actividades, sin fórmulas como «especialmente», etc., u otras que permitan considerar dicho listado como meramente ejemplificativo. 

Otro ejemplo interesante es el grupo 5 (Enfermedades profesionales de la piel causadas por sustancias y agentes no comprendidos en alguno de los otros apartados), el agente A " Sustancias de bajo peso molecular por debajo de los 1000 daltons (metales y sus sales, polvos de maderas, productos farmacéuticos, sustancias químico plásticas, aditivos, disolventes, conservantes, catalizadores, perfumes, adhesivos, acrilatos, resinas de bajo peso molecular, formaldehídos y derivados, etc.)" que dice textualmente "en cualquier tipo de actividad en la que se entre en contacto con sustancias de bajo peso molecular" Vemos que en esta disposición no está taxativamente determinado ni el agente causante, ni la enfermedad (afecciones cutáneas en general), ni la actividad.

El proceso de adaptación hacia el cuadro de Enfermedades Profesionales del RD 1266/2006

El listado vigente de Enfermedades Profesionales surge de una necesidad, no cuestionada, de adaptar (en cuanto a procedimientos y contenidos) el marco de la Enfermedad Profesional y de la Enfermedad relacionada con el trabajo al progreso tecnológico de la Sociedad y a la realidad socio- sanitaria de la Sociedad del Trabajo del siglo XXI.

En Enero de 2002 se constituyen un grupo de trabajo de la Administración General del Estado para la actualización de la lista española de enfermedades profesionales, tomando como punto de partida los trabajos realizados en Luxemburgo durante 2001 para la actualización de la Recomendación de la Comisión 90/326 sobre lista europea de enfermedades profesionales, que dieron lugar a la nueva Lista Europea de Enfermedades Profesionales publicada bajo la Recomendación de la Comisión 2003/670/CE en septiembre de 2003. Este grupo elabora la propuesta de nuevo cuadro de Enfermedades Profesionales para España. 



La publicación en junio de 2002 de la Recomendación de la OIT relativa a su nueva lista y la publicación en septiembre de 2003 de la Recomendación de la Comisión Europea supone una sucesión de acontecimientos que hace prácticamente inaplazable cerrar la actualización de la lista española.

En 2005 se retoma la propuesta de nuevo cuadro de EP que sirve de base para la discusión del grupo de trabajo que establece el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales junto con el Ministerio de Sanidad y las MUTUAS de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales

En mayo de 2006 dentro de la mesa de Mesa de Diálogo Social se llega a un consenso en torno a la nueva lista de enfermedades profesionales y su texto acompañante que termina por cerrarse y publicarse en BOE del 19 de Diciembre de 2006 (R.D. 1299/2006, de 10 de noviembre,).

El proceso de actualización de la Lista de Enfermedades Profesionales es necesario entenderlo como un proceso complejo. 

La EP es ante todo un problema de salud que surge en el contexto de una relación laboral y activa un sistema de protección social, por lo que debe de intervenir: el Sistema Nacional de Salud a través de lo establecido en la Ley General de Sanidad, La Autoridad Laboral a través de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el Sistema de Seguridad Social a través de la Ley General de Seguridad Social y del Real Decreto de Lista de Enfermedades Profesionales de 1978.

El proceso de actualización anida o se vertebra por el Sistema de Seguridad Social, hecho que ocurre en la totalidad de Estados Miembros de la Unión Europea (al menos de la Europa de los 15) y en el que concurren las instituciones vinculadas a la Salud y a la Prevención de Riesgos Laborales.

Las novedades que plantea la vigente lista española de Enfermedades Profesionales y su texto acompañante, respecto de la de 1978 se presentan en dos ámbitos claramente diferenciados. Por una parte podemos hablar de novedades estructurales, dirigidas a la modernización y mejora de la calidad del sistema en su conjunto y por otra de novedades de contenido, es decir de la entrada o consideración como enfermedades profesionales de enfermedades no consideradas en las lista de 1978.

a) Novedades de carácter estructural:

Estructura de doble listado

La primera novedad es que la nueva lista recoge el sistema propuesto por la Recomendación Europea de doble listado, incluyendo un segundo anexo con aquellas enfermedades sobre las que existe sospecha de que sean originadas por exposiciones laborales. Así el RD 1299/2006, de 10 de noviembre, a diferencia del listado del 1978 establece este doble listado aprobando (artículo 1)

UN ANEXO I, o cuadro de enfermedades profesionales propiamente dichas. Son indemnizables por parte de los sistemas de Seguridad Social y su obligada notificación a las Autoridades Laborales

UN ANEXO II, o lista complementaria de enfermedades cuyo origen profesional se sospecha, cuya inclusión en el Anexo 1 podría considerarse en el futuro. NO son indemnizables hasta que se incluyan en el listado 1

Tanto en el anexo I como el II las enfermedades se clasifican en 6 categorías y cada enfermedad profesional tiene un código que viene dado por el grupo (número del 1 al 6), el agente(es una letra, ejemplo A metales, B metaloides, etc) subagente (numero) y actividad (numero).



Procedimiento de actualización del cuadro

El RD 1299/2006 incorpora un procedimiento de modificación y actualización del cuadro a través de dos mecanismos diferentes (artículo 2):

Toda enfermedad que se incorpore al Anexo I de la Recomendación de la Comisión Europea se incorporará de forma automática al Anexo I de la Lista Española (por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, previo informe del Ministerio de Sanidad y Consumo )

Por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, previo informe del Ministerio de Sanidad y Consumo y de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo a través de una comisión técnica conjunta del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y el Ministerio de Sanidad y Consumo que realizará un informe científico soporte de la propuesta de modificación.

b) Novedades de contenido:

El grupo de EP producida por Agentes Químicos se estructura agrupando los diferentes agentes, según su naturaleza, por familias químicas, lo que simplifica su uso y se facilita la identificación de los diferentes agentes.

Dentro de este grupo se introducen cuatro nuevos agentes químicos provenientes del Anexo I de la Recomendación de la Comisión Europea:


El grupo de EP producidas por Agentes Físicos es uno de los que registra novedades más relevantes:


Se recoge también como EP la patología provocada por el esfuerzo mantenido de la voz (Anexo II de la Recomendación de la Comisión Europea).

Enfermedades oftalmológicas por exposición a radiaciones ultravioletas (Anexo I de la Recomendación de la Comisión Europea).

Enfermedades provocadas por las vibraciones de transmisión vertical: Discopatías (Anexo I de la Recomendación de la Comisión Europea).

En relación al grupo de Enfermedades provocadas por Agentes Biológicos los trabajos de actualización de la lista española han dado como resultado un apartado mucho más detallado que el existente en la lista de 1978, cuya formulación era mucho más genérica, dentro de este grupo se incorporan enfermedades producidas por agentes no bacterianos, virales o parasitarios y diferentes tipos de micosis y enfermedades por priones.

La modificación de los grupos relativos a las enfermedades profesionales de naturaleza respiratoria o dermatológica es la más relevante en lo que se refiere a la incorporación de nuevos cuadros lo que permite un mejor reflejo de la patología profesional de esta naturaleza.



Dentro de estos dos grupos de enfermedades se incluyen dos subgrupos relacionados con la exposición a sustancias de bajo y alto peso molecular con la inclusión como enfermedad profesional del Síndrome de Disfunción de la Vía Reactiva (RADS), rino- conjuntivitis, patología respiratoria mediada por enzimas, sustancias de origen vegetal, etc.

En dermatología se incluyen además de las dermatosis por agentes químicos las dermatosis alérgicas por sustancias de origen vegetal y dermatopatías de naturaleza infecciosa.

De forma específica se incluyen las alteraciones fibrosantes de pleura o pericardio que cursen con restricción respiratoria o cardiaca por exposición a amianto, cuadro que se incluye procedente del Anexo I de la Recomendación de la Comisión Europea.

A pesar de los avances ya comentados, la nueva lista de enfermedades profesionales no aborda algunos de los llamados problemas emergentes, cuya base es de una gran complejidad causal, concretamente los riesgos de origen psicosocial debidos a sobrecarga de funciones psicológicas o mentales y de la relación social en la empresa. 

Los datos de la Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo y de las sucesivas ediciones de la Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo ponen de manifiesto la alta prevalencia de estrés y la emergencia de los problemas derivados de conductas violentas y excluyentes en el trabajo: mobbing, acoso, discriminación de diferente naturaleza, etc.

Por ello es necesario el diseño y aplicación de herramientas de conocimiento complementarias al Sistema de Notificación de Enfermedades Profesionales como puedan ser la creación de Redes Centinela, el desarrollo de Encuestas de Condiciones de Trabajo y en general el desarrollo de programas de investigación entorno a este tipo de problemas de salud, programas que requieren para su desarrollo de la complementariedad y sinergia entre Investigadores, Administraciones Públicas y Agentes Sociales.

OTRAS PATOLOGÍAS LABORALES: LA ENFERMEDAD DEL TRABAJO

Son citadas en el artículo 38 del Reglamento de los Servicios de Prevención como objeto de colaboración entre estos servicios y las Instituciones Sanitarias Públicas, fueron definidas, en 1985, por la OMS como "aquellos trastornos de salud en los que los riesgos laborales actúan como uno de los factores causales de forma significativa junto con otros externos al trabajo o bien hereditarios, que pueden ser producidas tanto en ocasión del trabajo como en otras circunstancias, pero que en el ejercicio de los diversos oficios y de las distintas profesiones encuentran condiciones de más fácil desarrollo y evolución".

Son enfermedades comunes que tienen como causa exclusiva el trabajo. Se trata de enfermedades que se agravan con el trabajo, pero en su desarrollo intervienen la idiosincrasia o las condiciones personales del trabajador y las condiciones medio-ambientales de tal forma que no todos padecen la enfermedad.

Entre estas patologías podríamos considerar determinadas alteraciones psico-funcionales:

Los trastornos psicosociológicos de estrés laboral como el "Mobbing o acoso laboral y el "Síndrome burnout" o estar quemado.
Se trata de patologías prevalentes en trabajadores expuestos a los mismos riesgos y que, sin embargo, no entran en la definición legal de contingencia profesional. Son a menudo enfermedades inespecíficas o multicausales que no están en el cuadro y de las que es difícil demostrar que se deben exclusivamente al trabajo.

Estas enfermedades de Trabajo no consideradas como "profesionales" que contraiga el trabajador con motivo de la realización del trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo como causa exclusiva la ejecución del mismo LEGALMENTE "Tendrán la consideración de accidente de trabajo" (ACCIDENTES NO TRAUMÁTICOS) .

Así, las enfermedades del trabajo podrían quedar comprendidas dentro de la acción protectora del Régimen General de la Seguridad Social como enfermedades comunes, salvo que se demuestre que derivan del desempeño del trabajo. Si la relación causa-efecto entre trabajo y enfermedad se evidencia se pueden calificar a efectos legales, como accidentes de trabajo con apoyo en el apartado e) del artículo 115 de la LGSS.

























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