LA ZONA DE LOS NOMBRES : Heinz Kunio

Heinz Kunio, de 85 años, uno de los últimos supervivientes, se encontraba en el primer tren de deportados judíos que partió de Salónica a Auschwitz el 15 de marzo de 1943

"Los SS nos esperaban con perros y gritaban. Nos golpeaban y no comprendían por qué nadie obedecía", agregó.


Heinz Kunio

Se salvó porque sabía alemán y las SS le utilizaron de traductor para dar órdenes al resto.

Heinz Kunio, de 85 años, uno de los últimos supervivientes, se encontraba en el primer tren de deportados judíos que partió de Salónica, en el norte de Grecia, hacia Auschwitz-Birkenau, el 15 de marzo de 1943.

Setenta años después, Kunio presenta su testimonio, junto con los principales responsables de la comunidad judía mundial reunidos en Salónica, preocupados por el resurgimiento de los partidos neonazis en Grecia y en el resto de una Europa debilitada y dividida por la crisis.



El menor detalle del horror nazi quedó grabado en la memoria de este hombre que a los 15 años no tenía idea del infierno metódico e implacable de eliminación industrial del ser humano al cual lo habían enviado.

Al salir del tren, de noche, después de un viaje terrible hacinado en medio de los que todavía vivían y los que ya habían muerto, "lo primero que vimos fue el cielo rojo de Birkenau" debido a las llamas que salían de las chimeneas de los hornos crematorios. "Los copos de ceniza flotaban en el aire", dijo a la AFP.

"Los SS nos esperaban con perros y gritaban. Nos golpeaban y no comprendían por qué nadie obedecía", agregó. Los judíos de Salónica, a menudo de origen español, no hablaban alemán.


Museo Judío de Tesalónica


El joven Heinz, su padre, que vendía material fotográfico, su madre, de origen checoslovaco, y su hermana, los únicos que hablaban alemán en el tren, fueron inmediatamente utilizados como traductores para transmitir en griego las órdenes de los SS a la salida de los trenes.

"Eso fue lo que nos salvó de la 'selección' (hacia las cámaras de gas y los hornos crematorios) y de la muerte", dijo con voz tranquila el anciano.

Cada vez que llegaba un tren procedente de Grecia "nosotros debíamos ir. Cuando veía salir a personas conocidas no podía decirles nada. Nos hubieran asesinado allí mismo", explicó.



En la primera fila de las conmemoraciones del 70º aniversario de la partida del primer tren de deportados de Salónica, la ex "Jerusalén de los Balcanes", Kunio conserva el número 109565 tatuado en el brazo. La comunidad judía de su ciudad, erradicada por los nazis, no llega actualmente a las 2.000 personas, cuando había casi 50.000 antes de la Segunda Guerra Mundial.

"Lo que sucede (en varios países de Europa) es aterrador, los que niegan la existencia del Holocausto, y la democracia que retrocede en otros lugares", añadió.

Oficialmente, Kunio no quiere "hablar de política", ni expresarse sobre la situación en Grecia. En junio, el partido neonazi Amanecer Dorado se instaló en el Parlamento, beneficiándose de los rencores surgidos de la crisis de la deuda que afecta a las poblaciones y divide a Europa entre los partidarios de una política de austeridad y los que preconizan la solidaridad entre las naciones.



El presidente del Congreso Judío Europeo, Moshe Kantor, quien se encontraba en Salónica, se refirió a esta preocupación. "En algunos lugares como en Malmoe, Suecia, la comunidad judía tiene la impresión de haber sido abandonada por las autoridades (...), en Grecia, el antisemitismo y el racismo encontraron un refugio político en el partido Amanecer Dorado", declaró a la agencia de prensa griega ANA.

"Un partido que lee públicamente la falsificación 'los protocolos de los sabios de Sión' en el parlamento, que niega la existencia del Holocausto, y que recientemente amenazó con transformar a los inmigrantes en jabón y lanzarlos a un horno, ha superado todos los límites. Hemos regresado a una época muy sombría", advirtió Kantor.

El jefe de Amanecer Dorado, Nikos Mihaloliakos, negó públicamente el exterminio de los judíos por los nazis, y la existencia de los campos de concentración, de las cámaras de gas y de los hornos crematorios, sin ser molestado por la justicia griega.




El canal británico Channel 4 difundió imágenes, retransmitidas por los canales de televisión griegos, en las cuales se ve a un representante de ese partido "bromeando" con amigos sobre lo que debían hacer con los simpatizantes de izquierda y los extranjeros: "Estamos dispuestos a abrir los hornos (...), haremos con ellos jabones para lavar los automóviles y las veredas". 

"Muchos problemas en Grecia se deben a que a pesar de las afirmaciones oficiales, no hay verdaderamente una educación sobre el Holocausto en los liceos", se lamentó la responsable del Museo judío de Tesalónica, Erika Perahia Zemur. "Cinco líneas en los libros de historia, eso es todo", agregó.



El primer ministro griego, Antonis Samaras, trató de tranquilizar a las comunidad participando en una ceremonia de conmemoración en la sinagoga de la ciudad, mientras que se llevaba a cabo en Tesalónica una reunión del comité ejecutivo del Congreso Judío Mundial.



sobrecubierta




Más:
Historia de los judíos de Salónica

No hay comentarios:

Publicar un comentario

DEJA TU COMENTARIO