ESPAÑA ME MATA : La cocina que mata I


"El horror tiene cara, y uno debe familiarizarse con él", decía el Coronel Kurtz en Apocalypse Now. El personaje de Marlon Brando no se refería a la comida de los hospitales públicos españoles, pero si después de Vietnam hubiera tenido que tragar lo que se echa a los enfermos en algunos de ellos, seguramente habría repetido las mismas palabras. 

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La exquisita cena de hospital con la que todos soñamos. / MENÉAME

Los manjares servidos en los centros sanitarios nunca fueron dignos de elBulli, y no precisamente por la ausencia de espumas y obulatos. Sopas aguachadas de fideos, tortillas francesas momificadas, verduras con sabor a vacío existencial, filetes de cuero repujado, macedonias de bote marca ACME o postres 100% libres de ingredientes naturales son algunos de los emblemas de nuestra gastronomía hospitalaria tradicional. 

Ahora bien, con los brutales recortes que está viviendo el sector público a causa de la crisis, parece que vamos a lograr lo que parecía imposible: que los enfermos coman aún peor. 


El Complejo Hospitalario de Navarra (CHN), cuyo servicio de comidas acaba de ser privatizado, se ha situado en la vanguardia de este proceso de transformación. La foto de una supuesta cena servida en el centro, en la que se ve una especie de vómito verdoso cuajado y guarnecido con unas zanahorias birriosas, recorrió como un vendaval las redes sociales. 

Para verificar si se trataba de uno de los platos de su menú, me puse en contacto con la concesionaria del servicio, la empresa Meditérránea de Cátering. Me dijeron que no sabían nada de la foto ni de la ola de indignación que estaba desatando, y que me llamarían para confirmarla o desmentirla. Todavía espero su respuesta. 

Lo que sí he podido contrastar es que el aterrizaje de esta compañía en el hospital público navarro ha sido movidito. 

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Fruta 10 - Entremeses 0 en la privada Clínica del Pilar (Barcelona). / MAMÁ PICHÓN

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Cuatro estaciones pero tres ingredientes en la Jiménez Díaz de Madrid. / DANIEL MARTÍNEZ

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Hospitales con comida decente: albóndigas de 'la Resi' (Hospital Universitario Donostia). / IBÁN YARZA

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Carbonato de ternera en el CHN. / LAB

La prensa local habla de un "alarmante deterioro" en la alimentación de los pacientes desde que se produjo la "externalización". A finales de enero, los enfermos y sus parientes denunciaron que a las habitaciones llegaban panes chamuscados, tortillas quemadas o ensaladas cocidas, en un delirante carrusel de despropósitos que incluyó cafés con leche para los niños, yogures azucarados para los diabéticos, bacalao salado para hipertensos y lentejas con chorizo para personas con el colesterol alto

Aunque el caos inicial, que le ha valido a la empresa la apertura de un expediente por parte del Gobierno navarro, parece haber remitido, las quejas de los pacientes continúan. "Las enfermeras nos piden perdón por la comida que nos traen", cuenta una paciente en Noticias de Navarra

Vistas las fotos que circulan por la red, no me extraña nada: yo serviría esa bazofia con una careta puesta para que nadie pudiera recordar mi cara y buscarme tras ponerse bueno. 

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Delicias en la planta de pediatría. / NOTICIAS DE NAVARRA

Las protestas no sólo se producen en Pamplona: trabajadores de centros sanitarios de Madrid, Alicante o Murcia cuyo servicio de comidas ha sido cedido a Mediterránea describen apetitosas carcasas de pollo y hamburguesas congeladas a punto de caducar, verduras pasadas o aves a medio desplumar en el último número de la revista Interviú

Tortilla
Tortilla negra y lechuga cocida, rica rica. / FLORENCIO

Habas
Exquisitas habas flotantes en líquido gris del Hospital de Navarra. / CABEZÓN

Macarrones con revuelto
Macarrones a la nada y cosa con zanahoria en el Hospital de Fuenlabrada (Madrid). / CHEMA MOYA

La compañía se defiende diciendo que los pacientes son su prioridad y que llevan 20 años trabajando con los principales hospitales sin que haya habido problemas de seguridad alimentaria. Llamadme pesimista, pero me temo que la tendencia del futuro va a ser una mayor degradación de la calidad. 

Iniciativas como los menús "con denominación de origen" del Miguel Servet de Zaragoza, o la colaboración entre el Hospital de Galdakao y el chef Eneko Atxa suenan casi a frivolidad en estos tiempos de presupuestos cortados con machete. 

Comida de hospital
¿Qué es esto exactamente? / JAVIMETAL

Al ritmo de "ajustes" al que vamos, la ya temible comida para los enfermos del sistema público de salud cuenta con todas las papeletas para convertirse en una pesadilla propia de Chicote.


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