LA ZONA DE PADRES : Cuando la Pederastía deja rastros en el móvil

El titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Huelva  decretó prisión preventiva para J.C.M., un hombre de 39 años natural de Gibraleón y padre de dos hijas menores de edad, por presuntos abusos sexuales a al menos una de sus dos hijas, a la que incluso había grabado en vídeo, según El Periódico de Huelva citando a fuentes policiales y de la propia Audiencia Provincial de Huelva.


En la citada noticia se recoge que las niñas son fruto de una relación matrimonial fallida, ya que estaba separado de la madre biológica de las dos pequeñas. 

Al detenido, además, le constan varios antecedentes penales por violencia de género y también por maltratar a su propia madre, según El Periódico de Huelva a través de fuentes policiales.


Estas mismas fuentes detallaron que el presunto autor de los abusos fue detenido en una urbanización privada de la playa de El Portil (Punta Umbría, Huelva) mientras se encontraba en la piscina tomando un baño precisamente en compañía de sus hijas. 

Varios agentes de la Guardia Civil, vestidos de paisano, lo abordaron allí mismo y le pidieron que abandonara la urbanización para hacerle una serie de preguntas. Lo interrogaron en el exterior del recinto y le enseñaron un video casero grabado con su teléfono móvil.

Las imágenes, según las fuentes consultadas, contienen los supuestos abusos sexuales que cometió hacia una de sus hijas. 

El citado rotativo onubense también da cuenta de que ha la Unidad de Delitos Informáticos de la Guardia Civil rastreó a fondo el ordenador personal del detenido así como diferente material informático y varios dispositivos de grabación que estaban en posesión del acusado de los abusos. 

El objetivo de los investigadores era determinar si tenía almacenados otros videos o fotografías de abusos hacia sus hijas o bien material de contenido pedófilo que pudiera almacenar o intercambiar con otros usuarios.



Fuentes de la investigación confirmaron a El Periódico de Huelva que la denuncia y las pruebas habían sido aportadas por la abuela paterna de las menores, que se vio obligada a denunciar ante la Guardia Civil a su propio hijo de 39 años tras descubrir que en su móvil guardaba un vídeo donde se le ve supuestamente abusando sexualmente de una de las dos hijas menores de edad.

La Guardia Civil y el propio juez que decretó prisión provisional para el detenido intentan preservar al máximo el anonimato de esta mujer que denunció a su hijo. 

No en vano, está en juego la intimidad de las dos menores. Ni la Guardia Civil ni el Juez desean que algún dato de la abuela o el padre puedan dejar al descubierto la identidad de las niñas menores de edad.

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