ESPAÑA ME MATA : Fumando espero...



Yo fumo, ellos fuman, nosotros fumamos, ellos fuman....


Fumando esperábamos ante la puerta del hospital como familiares de pacientes, por lo general. 

Algo que antes hacíamos, pero un poco más cerca, o sea, en la puerta. Según la nueva normativa, deberíamos hacerlo a unos cien metros del recinto.

Este funcionario de la derecha no dudó en sacar su bolsita de "picadura" y unirse al grupo. La "fumata" sobrepasó los 30 minutos. 



Se supone que la Ley antitabaco es igual de severa para todos. Por lo que los legisladores habrán deducido que ni a los pacientes los podemos mandar a cien metros, ni a los que trabajan en un hospital, tampoco. Por lo que nos quedamos todos como estábamos y tan "a gustito".

-Aquí fumamos todos o no fuma ni Dios. Este es el lema. 

Lo curioso es que en muchos centros de trabajo, hay funcionarios/as que salen a echar su cigarrito cuando en la vida han fumado, ¿porqué?. Muy sencillo.

No es concebible que un funcionario permanezca durante quince minutos en la puerta de su centro de trabajo, mientras algunos compañeros que no fuman, no salen a la puerta a fumarse ese "cigarrito".

Pero, podría salir a que le diera el aire ( no el del cigarrito ), ya puestos, es incluso más sano. Pero, claro está, el tiempo que corre es nuestro mayor enemigo. 

Este funcionario junto con una compañera, permaneció bajo la sombra compartiendo su "cigarrito" por un periodo que superó los veinte minutos. Algo que se volvió a repetir a los 30 minutos, tras una nueva salida por el mismo periodo de tiempo.

Aquí sobran los comentarios, indudablemente. Estas dos funcionarias disfrutan de una absoluta impunidad mientras permanecen ocultas de la vista de todo el público.


Esta otra funcionaria permanece ante el hospital con la "excusa" de alentar a unos familiares de un paciente que se encuentra grave. Esto, la hace permanecer así, cigarrillo tras cigarrillo, por un periodo de unos 49 minutos. Tiempo que se veía incrementado ( imagen de abajo ) con la llegada de nuevos compañeros o familiares del paciente, motivo de tan amena reunión.   


Es precisamente por eso, porque el tiempo corre, por lo que resulta aún más denigrante, ver como funcionarios públicos de la Sanidad, permanecen no ya periodos de quince minutos con ese "cigarrito", sino horas...

Celadores, enfermeras, cirujanos, matronas. No importa el cargo. Este tipo de salidas no tiene límites y está totalmente fuera de control. 

Las personas que permanecen en las colas de muchos hospitales, deberán contar con otro inconveniente más. Ellos no son los únicos que esperan. 

Fuera, alguien también lo hace, pero fumando... esperando ¿ a quién ?

Estas imágenes está recogidas en el Hospital Infanta Elena de Huelva

La entrada en vigor de la nueva Ley Antitabaco, el 2 de enero de 2011, establece que en los centros sanitarios no se podrá fumar ni dentro ni en las proximidades, aunque se esté en el exterior. Por ello, si antes de la aplicación de esta normativa se podía ver a profesionales y usuarios de la sanidad pública andaluza fumar en los alrededores de sus instalaciones, ahora unos y otros aprovechan las terrazas de los bares colindantes o espacios próximos para encender el primer cigarro del día. Eso sí, todos coinciden en señalar la necesidad de ubicar papeleras con ceniceros en la vía pública para que las colillas no acaben en la acera.



Para ver más: 
Hacia una vacuna para no fumar
Los sitios al aire libre donde no se puede fumar
La Junta de Andalucía prohíbe los cigarrillos electrónicos en sus centros sanitarios, sociales y educativos
Una colilla mal apagada de una paciente, el origen del incendio en una habitación del Infanta Elena




Para denunciar:
Nofumadores.org
 FACUA








No hay comentarios:

Publicar un comentario

DEJA TU COMENTARIO